Hondalea - La casa del faro: Un espacio de reflexión donde el agua fluye con un ritmo inspirado en los cambios de las mareas.
Durante muchos años, el Faro de la Isla de Santa Clara de San Sebastián ha permanecido vacío y abandonado. Inspirándose en la naturaleza salvaje de la Isla, tan cerca de la ciudad, y en la notable geología de la costa vasca, la escultora Cristina Iglesias ha realizado una obra que transforma el interior de la Casa del Faro restaurándolo y convirtiéndolo en un sobrecogedor entorno escultórico. Los estratos geológicos fundidos y las secuencias del agua transportan al visitante a una experiencia de tiempo profundo.
Hondalea volverá a abrir sus puertas durante las vacaciones de Semana Santa de 2026. Información sobre las fechas exactas más adelante. La visita es gratuita, en grupos pequeños, para poder disfrutar de la experiencia lo máximo posible; tiene una duración aproximada de 20 minutos. No es necesario reservar cita para hacer la visita, solo se debe reservar la motora, para realizar el traslado a la isla. El servicio de la motora dependerá de las condiciones meteorológicas y la situación del mar. Información actualizada sobre el servicio de motoras: 943 000 450.
Llegar a la isla en barco y contemplar las rocas y las olas desde los senderos que conducen al Faro es esencial para la idea de Iglesias y de su escultura para este lugar único.
Más allá de la transformación del Faro, la Isla, tan presente en la ciudad, mantiene al mismo tiempo su misterio, y permanece intacta.
La obra
Excavada en el interior de la casa del faro vaciada, la obra de Iglesias incorpora la peculiar geología y ecología de la costa vasca y la bravura de las aguas del océano que rodean la isla.
La obra de Cristina Iglesias aporta una renovada concepción de la práctica de la escultura. Su búsqueda del compromiso poético y simbólico entre las obras y el espacio se materializa siempre en un despliegue estético, visual y dinámico.
Cristina Iglesias, desde su propio lenguaje escultórico, interviene y transforma un lugar remoto dentro de la ciudad, convirtiéndolo en un símbolo de la defensa de causas ecológicas y de la conservación medio ambiental.
Es importante subrayar la importancia de la intención de la escultora al realizar esta obra. Con ella, la artista quiere poner en valor un espacio público mediante una incursión controlada, ofreciendo, además, una perspectiva diferente de la ciudad. Por otro lado, su intervención evoca la idea del arte como refugio, como lugar de encuentro, idea siempre presente en la obra de Cristina Iglesias.
La obra de Cristina Iglesias consolidará el valor de la franja costera de la ciudad. Busca convertir un lugar icónico de la misma y transformarlo en un espacio de reflexión y comunicación con la ciudad y el mar. Esta nueva situación dará pie al desarrollo y organización de actividades educativas y artísticas (talleres, conferencias, presentaciones, encuentros, etc.) que versen en torno a las diferentes manifestaciones artísticas, así como a la sostenibilidad, el medioambiente, el cuidado de los mares y océanos.
Cristina Iglesias
Artista nacida en Donostia / San Sebastián, aporta una renovada concepción de la práctica de la escultura. Su búsqueda por el compromiso poético y simbólico entre las obras y el espacio, se materializa siempre en un despliegue estético, visual y dinámico.
Su obra se encuentra en importantes colecciones públicas y privadas, como el Museo Reina Sofía, Madrid; Centre Georges Pompidou, París; Tate Modern, Londres; Museo de Serralves, Oporto; MOCA, Los Angeles; Hirshorn Museum, Washington; Museo Guggenheim, Bilbao; MACBA, Barcelona; Van Abbemuseum, Eindhoven; Kunsthalle Bern, Berna; y Museo de Grenoble, entre otras.
Ha realizado exposiciones individuales en museos nacionales e internacionales como: Stedelijk Van Abbemuseum, Eindhoven; Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York; The Renaissance Society, Chicago; Palacio de Velázquez, MNCARS, Madrid; Museo Guggenheim Bilbao; Carré D"Art, Musée d"Art Contemporain, Nîmes; Museo Serralves, Oporto; Whitechapel Art Gallery, Londres; Irish Museum of Modern Art, Dublin; Ludwig Museum, Colonia; Pinacoteca del Estado de Sao Paulo, Brasil; Fundazione Arnaldo Pomodoro, Milán; Museo Centro Nacional de Arte Reina Sofía, Madrid; Musée Grenoble, Grenoble, y Fundación Centro Botín, Santander.
Además, ha expuesto en innumerables galerías tales como Marian Goodman Gallery, Nueva York; Galería Elba Benítez, Madrid; Galerie Marian Goodman, París; Marian Goodman London, Londres; Konrad Fisher Gallery, Berlin; y Marian Goodman Gallery, Nueva York.
Arte y medioambiente
Cristina Iglesias cree que el arte puede participar en la defensa de causas ecológicas y también en la de recuperación de edificios y/o lugares que están abandonados. Así lo hizo con la Torre del Agua en Toledo, por ejemplo, y así lo hace ahora en la Casa del Faro.
Su intención es que el proyecto sea un espacio, un lugar, donde se viva una experiencia única, y que, al mismo tiempo, genere diálogo y nos haga conscientes de la necesidad de proteger los mares y el entorno que nos rodea y habitamos; al mismo tiempo que recupera un espacio público de la urbe, algo remoto, pero en el centro de la ciudad. La obra, evoca, además, la idea del arte como refugio, presente también en otras creaciones de Cristina Iglesias.
Al mismo tiempo, supone la renovación, y consolidación de un edificio, que se encontraba en un estado crítico, al tiempo que crea un punto de interés que incrementa su valor y el potencial de la isla.
La Casa del Faro es una obra sostenible, que dialoga con la naturaleza. Es sostenible y la cubierta se ha realizado con placas solares translúcidas.
Las visitas son controladas y se realizarán encuentros relacionados con la naturaleza, la flora y la fauna, así como la historia y la memoria del lugar.
La isla
La Isla de Santa Clara es un espacio de singular belleza, emplazado en el punto donde convergen tierra y mar, y en el que se concentra en una reducida superficie una gran riqueza natural. Paseando por los senderos que se abren entre prados y bosquetes se pueden contemplar especies arbóreas propias del entorno, adaptadas a la salinidad y a los fuertes vientos marinos, conviviendo con árboles y plantas introducidas por el ser humano en su afán por domesticar el medio. En los acantilados costeros, coloreados por el amarillo del hinojo marino y el rosa pálido de los brezos, alborotan las aves marinas desde sus nidos. En los arenales y rasas que rodean la Isla, unas veces sumergidos y otras veces expuestos al aire libre, según el capricho de las mareas, se despliega un embriagador ecosistema en el que conviven gran variedad de algas y animales acuáticos.
La geología, responsable de la formación de las rocas que constituyen el sustrato de la Isla, es también quien la ha configurado como un elemento diferenciado del resto de los relieves costeros. Pero su papel aún no ha terminado, como demuestran las bellas y elaboradas estructuras alveolares que hoy en día se siguen produciendo.
Visitas guiadas (solo en temporada de verano)
Puedes tener la experiencia completa: la de la obra y todo su entorno. Está incluido: recorrido por la Concha, recorrido guiado por la isla (para conocer sus valores naturales) y visita y entrada al faro donde se ubica Hondalea. Información y reservas: 943 129 358 / hondalea@donostia.eus.
Visitas de escolares y grupos socioculturales
La isla Santa Clara y la obra Hondalea son excelentes lugares para realizar una serie de actividades didácticas y de educación ambiental con grupos organizados que garantizan unos criterios de atención al entorno.
Para ello, hemos diseñado una oferta educativa con itinerarios pedagógicos (para diferentes ciclos educativos) y visitas guiadas para grupos organizados de diversa índole.
Enlaces de interés:
Hondalea
Motoras a la Isla
Cristina Iglesias
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